lunes, 14 de marzo de 2011

Norman Spinrad y su e-book experiment QUARANTINE.

Con la buena noticia que inicié mi día con Transmetropolitan de Warren Ellis (que ya no puedo soltar), y ahora, luego de preparar mi sesión del día de mañana, me encontré con una joyita mientras le daba un rato a na-vagar en la red: el little e-book experiment de Nomran Spinrad (1940-), QUARANTINE, que él mismo define como una 9000 word novelette.

Ésta, obra ficcional corta en donde Spinrad explora a través del humor negro y la sátira, un ataque terrorista a NY y a toda la población de Manhattan, a través de armas biológicas, en específico: un poderoso virus que causa una diarrea incontrolable.

Spinrad perfila en su blog (Norman Spinrad at Large) los motivos por los que ha decidido publicar de esta manera, de entre los cuales destaco el siguiente:

“I’ve made backlist novel titles and even a couple of original collections available on Amazon and Barnes & Noble as ebooks, and so am familiar with the deal and its numbers. You can set your own prices, but they can’t be lower than $2.99. That’s not a high price for a novelette, about the cost of two lousy beers or one good one in the store.  And the writer gets 70%.  Try to get a royalty rate like that with a traditional paperbound publisher!”

Si desea leer el artículo completo de Spinrad, va:


Y si eso no es suficiente para animarlo a entrarle: a la ciencia ficción, al experimento de Spinrad, a la historia satírica, ya de perdida entérese: por qué QUARANTINE fue rechazada por el New Yorker, la Asimov´s SF magazine, y algunas otras revistas del medio de la Sci-Fi norteamericanas.

Ya está. No dude en entrarle en esta semana a QUARANTINE para iniciar la semana de lujo, disponible de a 3 y 5 dolaritos.

En Amazon:


En Barnes & Noble:



J

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jueves, 10 de marzo de 2011

CF: La calavera, un cuento de Philip K. Dick, y el Movimiento de la muerte de Dios

Recién en mis sesiones le entramos al tema de la Teología de la secularización y el Movimiento de la muerte de Dios, para luego de Bonhoeffer. Deseo apuntar que: los segundos sólo apantallan con el nombre (ver Nietzsche: La ciencia jovial, el conocidísimo parágrafo 125, o Así habló Zaratustra, parágrafos 1-8 del prólogo de Zaratustra y con semejantes instrucciones sabrán entonces de qué hablo). No obstante le entramos y leímos, para conocer y saber de qué va la onda, pues, para no errar. Harina de otro costal son Gogarten y Harvey Cox, que me parecen más finos.

El punto es que luego de la sesión, y de regreso a casa (con fondo de Depeche Mode. Useless) pensé en la pérdida del fundamento, en el Nietzsche y su perspectivismo (que no relativismo) en las antañas clases de filosofía, en el titubeo metafísico, que le llaman :) Luego recordé el cuento La calavera (The skull) de Philip K. Dick (1928-1982) sin duda uno de mis favoritos, por todo lo que implica. 

Ya en esas lo releí. Luego la intención fue compartir. Aquí va el link, pues, para quien desee entrarle y leer: "La calavera" de Philip K. Dick, y finalizar el día, acá chidito.

Y si desean una versión física y padre del mismo (y otras joyitas contenidas en castellano, junto con el prólogo de Steven Owen Godersky, y la introducción acá perrona de Roger Zelazny) favor de acudir inmediatamente con su librero de confianza y pedir por:

DICK, P., Cuentos completos, Tomo I, Minotauro, Barcelona, 2008.

O ya en esas, si se ven pudientones: Beyond lies the Wub. Volume one of the collected stories. ¡Otsss!  :)

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miércoles, 9 de marzo de 2011

Mujeres y Ciencia Ficción

Luego de estar clavado un rato en la onda de la teología chidita, ayer me di un tiempo para revisar algunas notas, del mundo de la Ciencia Ficción. Descubrí navegando un breve texto que me pareció interesante. Su autora, Sara Martin Alegre, de la Universitat Autònoma de Barcelona señala algunas pautas interesantes respecto del sugerente título: "Mujeres y ciencia ficción". El artículo está estructurado de la siguiente manera, si les interesa:

i. Las autoras y el canon de ciencia ficción.
ii. La mujer en la ciencia ficción y el entorno académico.
iii. ¿Hacia dónde ir? Desfases generacionales y círculos viciosos.

Para que se prendan, señala en una de sus partes refiriendo un texto de Anabel Enríquez Piñeiro, lo siguiente:

"Es en América Latina donde la marginación y el olvido tienen para el fantástico más espacio disponible. Salvo Angélica Gorodisher, en Argentina (...) y Elia Barceló y Pilar Pedraza en España (...) los otros nombres femeninos del fantástico, la fantasía y la ciencia ficción hispanoamericanas son intermitentes y poco referidos.”


¿Quiubo? Sugerente, pues, y si alguien le quiere pegar un vistazo, aquí el link, con todo y mail de la autora:

http://www.observatoridelesdones.org/articles_pdf/Sara_Martin.pdf


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Por cierto: ¡Salve Le Guin!




miércoles, 12 de enero de 2011

Historia de los robots y figuras de acción.

Hace algún tiempo navegando en busca de robots encontré el interesante recurso de www.vintagerobottoys.com. Indagando en el sitio fui descubriendo algunos datos, nombres e imágenes que para mí, al menos, eran desconocidos.
Uno de los artículos que me llamó la atención en aquel entonces, fue el llamado History of Robot Toys and Action Figures, que hablaba acerca del contexto económico-político en Japón y los Estados Unidos de la posguerra. Los mismos que dieron pie a la producción de juguetes a bajos costos, así como las posibilidades de exportación de los mismos, entre los cuales se encontraban los robots (mechas, vintage robot toys, tin robots, etc).
El artículo como su nombre lo indica es una historia, y aunque brevísima, es una estupenda introducción al mundo de los robots y las figuras de acción. Presenta la progresiva aparición de figuras, que comprende de 1950 a 1990. Se mencionan en ésta, a empresas como Marx & Gilbert como primeros impulsores de la industria; menciona a Metal House, y por supuesto a la mítica Horikawa (uuuuuhhhh), así como a otros fabricantes japoneses como los Yoshiya, Ichida, Asah y Yonezawa.
Leemos en esta historia nombres importantes para la industria como el de Robby the robot en los 50´s, y sus contrapartes asiáticas en los 60´s. También se habla acerca de la aparición de Buck Rogers y Flash Gordon en occidente, mientras que en oriente Tetsuwan atom (mejor conocido como Astro boy) ya daba sus primeros pasos, a manos del gran Osamu Tezuka creador del manga.
También, el artículo hace alusión a la posterior aparición Mazinger Z en los 70´s. Gundam y las figuras de Bandai en los 80´s. Posteriormente se presenta un breve recorrido que pasa por Robotech, Voltron, Gobots, Macross y Transformers, por mencionar sólo a algunos.
Sin más, pues, para cualquier interesado en el tema aquí transcribo el artículo, cuyo texto en inglés proviene, como he dicho de www.vintagerobottoys.com. Si desean darse una vuelta por ahí encontrarán más datos y algunas ofertas, si es que les late la onda, y desean conseguir algunos robots para sus coleciones. 
Bzzzzzt



The recent Wonder Festival Toy Convention (better known as “Wonderfes”) in Japan showcased an amazing lineup of customized figures, model kits, and robot toys.  These robots are commonly known by Japanese collectors as “mecha,” are major commercial toys.  The public's fascination for these mecha toys and figures can be traced several decades back to the years after the Second World War. Let us now for a moment take a step back and review the history of vintage toy robots in Japan and the United States of America
During the the 1930s and 1940s, the expanding Japanese industry invested a vast majority of their natural resources for the war. Their government ruled by the military stripped several major landmarks constructed of steel and precious material for use in the war efforts. Due to this circumstance, most of the manufactured products in Japan during those periods were composed of low quality material and manufactured with lower standards. Meanwhile in the United States, businesses such as Marx & Gilbert  lobbied that the country should continue to manufacture toys.

When the war ended, Japanese manufacturers had to make a transition to adapt their industry in order to help reconstruct Japan.  Meanwhile, in the United States, children toys were still an important part of society, and more importantly, the economy. Fueled further by the growing following of science fiction works such as Buck Rogers and Flash Gordon, the interest and demand for toy robots grew. This demand for toys influenced the Japanese manufacturers to build an industry exporting low cost toys to the United States.
Using the technology of electric batteries, the Japanese manufacturers gave their toy robots a major edge over their western counterparts. With moving joints, spinning wheels and rolling treadmills, the American distributors bowed down to the unchallenged superiority of the Japanese Toy Robots. Major Japanese toy wholesaler, Horikawa stood far above the others as they distributed the manufactured works of Metal House. In fact, they had distributed their products so profusely; a great majority mistakenly believed that they were the manufacturers themselves.

By the 1950s, Japanese interest in robots also grew strong at the same time that Buck Rogers was captivating the American audiences. Osamu Tezuka, attributed as the father of modern Japanese comics (manga), released Tetsuwan Atom (Astro Boy) in 1953. Astro boy quickly grew in fame and popularity, and with it, the fascination of Japan with robots. The release of Tetsujin 28-go (known as Giantor in the United States) further paved the way for Japanese science fiction to influence the presence of robots in our society. During the late '50s, the classic sci fi character, Robby the robot, was introduced to American movie goers in the science fiction film, The Forbidden Planet (1956). Robby the Robot became one of the most popular robot characters with children during the '50s and '60s, making him a very successful toy line for the toy companies.
Toy collectors around the world slowly took notice of the significant contribution of Japan to the robot toy industry. By middle of the 1960’s, Horikawa was joined in its ranks by manufacturers such as Yoshiya, Ichida, Asah, and other Japanese companies. Within a little over two decades after a devastating war, Japan had become a major player in the industry of toy robots, in both conceptualizing the image and innovating the manufacturing methods.
During the 1970s, a new era of toy robots begun production. 1972 saw the beginnings of Go Nagai’s Mazinger Z, an animated series that set the new standard for mecha. The towering robot became the iconic symbol of Japanese super robots and literally spawned thousands of toy variations.
Mazinger Z which became an icon in Japan during the '70s was quickly joined by other robots such as Raideen, Combattler V, Zambot 3, Daitern 3 and Getter Robot, to name a few, that would further increase the following of the robot genre. Near the end of the seventies, Japan’s ideals and standards for super robots have taken solid roots. This reflected heavily on the toy industry as the demand for robot toys with more moving parts, more features and better articulation grew. The industry was not only composed of children seeking toys, but of collectors seeking new innovative figures to own.
With the dawn of the Seventies came the birth of a mecha title that would forever change the culture of Japanese robots. In 1979, Sunrise released Yoshiyuki Tomino’s Gundam. As the Gundam series sported a more militarized image of the robot, it also spawned a whole new era of toys. Released by Bandai Toys, model kits were to be assembled and built just like toys of military tanks, planes, and ships. These figures, and the series itself, continue until this very day and there have been hundreds of different robot toys released under the Gundam franchise.
The Eighties saw the coming of these robotic theme animated cartoons into the homes of America, with the arrival of toys made specifically for the United States market. As Japanese animations series were adapted American television audiences, so were the toys. Not only did this era see the expansion of the industry, but it also saw the advent of new manufacturing methods. Different kinds of plastic, resin and vinyl were used in the creation of robot toys. Each more expensive than the last, the toys were made for and sold specifically to earnest collectors.
Popular '80s anime such as Robotech, Voltron, Transformers grew in popularity as more and more audiences clamored for the adapted titles from Japan. Robotech was based loosely from Macross. Voltron was an adaptation of the GoLion series, and Transformers was actually the product of combining various robot titles such as Gobots and Macross, which explains why one of the Autobot airplanes looks very much like a Macross Valkyrie. The proliferation of the titles in American TV became the stepping-stone of the robot toy into the 1980s.
Until this very day, many collectors seek to own these amazing works of art, even at prices ranging from a few hundred to several thousands of dollars. Not only are these toys, they have become iconic symbols of the society’s fascination with self-driven machines. The details and workmanship in these robot toys are undoubtedly more than enough to consider them as works of art. One cannot help but remember that the term robot originated from “roboti”, a Czech term referring to labor or work, the term meant to classify robots as mere workers in human society. It is amazing how robots have overcome the etymology of their name and become a rising symbol of our society’s technological triumphs.


martes, 21 de diciembre de 2010

Aceptación. Ya la enseñaban los estoicos.

Durante la mañana leí a Séneca y a Vila-Matas mientras bebía café en un local. Cuando salí, un grupo de madres (25-35 años) se encontraban haciendo fila en espera de sus hijos pequeños afuera de un Kinder. Pasé a su lado. Hablaban con suprema seguridad acerca del ayer, del hoy y del mañana, como si éstos fueran plastilina de colores moldeable y no tóxica; como si pudiéramos asir al mundo y su realidad entre las manos. Recordé a Zubiri (como si la realidad no se te viniera encima) y caí en la cuenta de aquella frase al final del breve texto (Carta XXV, Liber III de las Cartas a Lucilo. Ed. Aguilar) que Séneca remite a Epicuro: "Más que nunca retírate en ti mismo, cuando fueres obligado a mezclarte con la multitud". Luego pensé un poco en los robots de Spike Jonze, que miré junto con Cecy:) a mitad del bosque de Chapultepec, en plena noche.

Comparto ahora un cortometraje sobre robots, aceptación, soledad y entrega. I´m here de Spike Jonze, director de videos musicales de bandas como Weezer, Sonich Youth, REM, Elastica, Daft punk, Chemical brothers, Björk, entre otros; y director de los filmes Being John Malkovich, Adaptation, Where the wild things are, etc.

Muestra en esta obra un mundo en donde humanos conviven con robots explotados, algunos sumidos en el tedio y el aburrimiento. No obstante, uno de ellos dotado con esa conciencia griega, retomada por Nietzsche: amor fati, pura aceptación del destino, asentimiento, abrazo de lo fatídico, incluso. Uno hace lo que puede. Tal vez esta historia de robots, desesperanza por un lado, y entrega por otro, pueda decrinos algo en estos días de trivialidad. Que hablen los robots pues.

Aquí el trailer, chéquenle.



Si ya se engancharon, aquí va el corto. En tres partes. Subtitulado.





martes, 14 de diciembre de 2010

¿De antemano causas perdidas?

¿De antemano causas perdidas?

I

Hacia el año 1823 el filósofo alemán Arthur Schopenhauer redacta una nueva introducción a su texto Eudemonología, obra breve en donde formula su concepción de felicidad (¡Sí! Schopenhauer). Destaca en el contenido del tratado: el don del ingenio humano, y de la prudencia práctica para hacer frente a la vida, que según él oscila entre el dolor y el aburrimiento. En la breve introducción a la que he hecho mención destaca tres nociones principales, a saber:

a)     Lo que uno es
b)    Lo que uno tiene
c)     Lo que uno representa

Las anteriores operan como el núcleo fundamental de su propuesta, extendida en cincuenta reglas conocidas como Aforismos para la sabiduría de la vida, y como tal, pueden ser comprendidas como un esbozo antropológico, esto es: una visión propia de lo que es el hombre y su lugar en el mundo.

La caracterización anterior es una de las tantas que se pueden encontrar en eso llamado Historia de la filosofía. Aglomeración de pensadores diversos, y aunque alejados temporal y espacialmente, inquietos por esbozar al menos una breve respuesta a la pregunta: ¿Qué es el ser humano?

Las respuestas a tal pregunta son diversas, no obstante algunas de ellas convergen diciendo: el ser humano NO es lo que tiene. Otros tantos podrían decir: el ser humano es lo que produce, o no se reduce a lo que hace (homo faber), o se interpreta a sí mismo en su búsqueda constante por saber quién es él (Foucault), o un larguísimo etcétera, dicho de manera vulgar.

La reducción a la que se enfrenta el ser humano en la actualidad, pasa por una apuesta (en una gama diversa de sectores y ramas incluyendo el educativo vr. gr.) que se decanta sólo por lo cuantificable y medible empíricamente, homologando el ser y el hacer, o el ser con el producir[1]. Descalifica (en cierta manera) derroteros como la filosofía y la teología por ejemplo, en una actitud de aversión en donde éstos comúnmente son calificados como “especulativos” y aparecen de antemano como “causas perdidas”, puesto que no pueden ser verificables fácticamente.

Por otro lado, sí es verificable la apuesta del gobierno federal a partir de implicaciones ideológicas (asumidas desde sus cúpulas) observadas en el intento de Reformas Integrales a la Educación Media Superior (RIEMS) a través de la eliminación de las materias de Humanidades de los planes de estudio de la educación media superior[2], como una forma de perseguir la “competitividad y eficiencia” que privilegian principalmente las estandarizaciones de la educación al preparar mano de obra calificada, y a partir de la demanda del mercado laboral desde una visión mercantilista de la educación, eliminando de golpe la visión crítica provista por el aporte de las Humanidades. De igual manera, son verificables las políticas públicas asumidas por el gobierno federal, en donde uno de los principales objetivos en la reducción del prespuesto de egresos,  es la cultura.

La Ciencia Ficción (CF) no escapa de ser asumida desde parámetros como los antes mencionados (la cuestión de la verificabilidad y el desdén, entre otros) pues, aunque recurre a elementos como la Física, las matemáticas y otras ciencias duras como elementos para su realización, recordamos que desde sus inicios fue caracterizada no por pocos bajo el nombre de ficción especulativa, fantaciencia o ficción fantástica.


II

—Hace mucho calor—dijo—. Debemos estar cerca de los motores. Energía atómica. Desde un punto de vista técnico han logrado cosas maravillosas, pero sus científicos no están preparados para resolver problemas morales, éticos…

Con estas líneas cercanas al final del relato Más allá se encuentra el wub, el escritor norteamericano Philip K. Dick deja caer en pocas pero certeras palabras un señalamiento que a casi sesenta años de ser pronunciado, se muestra actual y perturbador.

Con un sentido similar, empero con el uso de palabras diferentes, existe la ansiedad o el desasosiego como resabio, luego de leer a Asimov y sus cuentos de robots. ¿Quién más? ¿Sturgeon y sus creaturas? ¿Gorodischer y sus mundos? Seleccione a algún autor representativo del subgénero (CF) y en una lectura atenta (incluso sin necesidad de recurrir a una exégesis rigurosa y a pesar de las divergencias) encontrará elementos de fondo comunes entre ellos: cuestionamientos sobre los contextos político-sociales de los autores, crítica de las realidades problemáticas imperantes, y un largo etcétera.

No intento a través de estas palabras el desarrollo de una apología de lo “especulativo”, que después de Kant y muchos otros pensadores que han aparecido en el decurso de la llamada Historia, está de más, e incluso no me interesa. Atiendo entonces a la participación activa de miembros de esas “causas perdidas”, y de géneros o subgéneros denominados como “especulativos”, que convencidos continúan apostando a estas cartas. Sea el caso de este blog: necedad, brevísima invitación y pequeño reconocimiento para todos los atrevidos que han dado ese salto al vacío.



[1] HORKHAIMER, M.- ADORNO. T., Dialéctica de la Ilustración. Fragmentos filosóficos. Madrid, 1994; LIPOVETSKY, G., La era del vacío, Anagrama, Barcelona, 2002; LYOTARD, J.F., La postmodernidad (explicada a los niños), Gedisa, Barcelona, 1996; MARCUSE, H., El hombre unidimensional: ensayo sobre la ideologia de la sociedad industrial avanzada, Joaquín Mórtiz, México, 1996, entre otros.
 [2]“Acuerdo publicado en el Diario Oficial desde octubre pasado (2008) señala que en el acuerdo 444, en el que se establecen las “competencias” del marco curricular común al Sistema Nacional de Bachillerato, publicado en el Diario Oficial de la Federación el pasado 21 de octubre, se establece dicha eliminación. Por un lado, desaparecen las humanidades en los campos disciplinares, así como la filosofía como materia básica del currículo” en Avilés, K., “Propicia Calderón autoritarismo al mutilar planes de prepa: expertos”, La Jornada, Miércoles 22 de abril, 2009, p 31. Cfr. (versión en línea): http://www.jornada.unam.mx/2009/04/22/index.php?section=sociedad&article=043n1soc. Fecha de consulta: 10 de marzo 2010. Cfr.,Vargas, G., “La desaparición de la Filosofía en la reforma de la SEP”, La Jornada, México, D.F., Sábado 25 de abril 2009. Versión en línea: http://www.jornada.unam.mx/2009/04/25/index.php?section=opinion&article=021a2pol. Fecha de consulta: 10 de marzo 2010.

lunes, 13 de diciembre de 2010

¿Quién?

Probando: nocturno y glacial. 
Uh, el difícil primer post. 


¿Será que así andaremos en la vida? ¿escuchado las peroratas de los jefes y maestros del miedo y la prohibición?:


"—Ah honorable señor extranjero y amigo— dijo el viejo viejísimo—, ¿pero entonces quién le dará de comer, quién le proporcionará asilo, quién lo recibirá en su grupo, quién le hará la vida soportable en el Dulce Recuerdo de las Jubeas en Flor?"


Angélica Gorodischer, Bajo las jubeas en flor.


Dulce la respuesta. Leamos hasta el final :)